EL BESO DE LA MARIPOSA
(Imagen extraída de la página flordeplanta .com.ar) Una mariposa reposó un instante en mi mejilla y sentí un cosquilleo. Fue como un besito y se fue. La vi volar hacia el camino del narciso, pero siguió de largo y se recostó en el jazmín. Al contemplarla allí, tan serena, en calma, comprendí que el aroma y la quietud del jazmín no es una opción para la mariposa. Parecía, al principio, que se dirigía hacia el narciso, pero su destino siempre fue el jazmín. ¿Quién quiere estar cerca de un narciso? Los complacientes que no se animan a avanzar hasta el jazmín, quienes aceptan el recorrido que tienen que hacer mirando hacia los costados, deseando recostarse en otras flores y para evitar algún tipo de riesgo el cual desconocen su existencia, se obligan a mirar hacia el frente y seguir hasta su "destino". El narciso es muy hermoso, llamativo y puede ser algo vanidoso. Quienes se acercan a él no son capaces de reconocer su desequilibrado aroma hasta que es demasiado tarde. El...