Reseña: La victoria del esmalte de uñas rojo

 La victoria del esmalte de uñas rojo 

Amaya Blas


Editorial: Caligrama 2019


Autobiografría interpelada por una enfermedad.


La autora presenta una historia real, de humor negro y a modo de diario juega con esta etapa final de su enfermedad: o se va primero el esmalte de uñas rojo que lleva en las uñas de sus pies o se va el cáncer.

Sin ahondar demasiado en la sinopsis o la trama de la historia, dado que este libro lo leí en 2020 (sí, durante la cuarentena) y hace años que retraso la redacción de la reseña para Edición Anticipada, voy a limitarme a comentar los aspectos que me llevo del libro.

Fue una lectura que pasé de largo, nada complicada, con los días contados y un relato que se nota que fue escrito a mano y reproducido en un e-book. No es una obra literara sino lo que considero una expresión de la arte-terapia. La escritura terapéutica es muy eficiente cuando se trabaja el dolor, el padecimiento y la constante incertidumbre del mañana. Escribir nuestras emociones, nuestros pensamientos, miedos y anhelos a medida que sobrellevamos momentos muy difíciles es lo que nos permite conectar con la realidad de que todo aquello que estamos viviendo y sintiendo es real porque somos capaces de reproducirlo en palabras.


En lo personal me encanta llevar en mis uñas esmalte rojo, es uno de mis colores favoritos y así como le sucede a la narradora de la historia, el esmalte de uñas dura mucho en tus dedos de los pies porque es muy difícil que se salga del todo, sobre todo en el dedo gordo.


A veces me acuerdo de este libro cuando menos me lo espero. Siempre digo "Uh, tengo que escribir la reseña" y lo pospongo para vaya a saber uno cuándo. Y ahora, por fin escribiéndola, se me viene a la mente aquellas épocas en las que me pintaba las uñas con esmalte rojo y al llegar al quirófano las enfermeras se enojaban porque me había olvidado de despintarlas antes de la cirugía. No podes llevar las uñas con esmalte debido a la asepsia y al control que realiza el anestesista y los médicos cuando te están interviniendo. En esos años de mi adolescencia yo me pintaba bastante seguido las uñas de color rojo hasta que dejé de usar esmalte por años.


Este libro me recuerda a aquellos tiempos que quiero olvidar. Tal vez por eso pospuse tantos años la reseña de esta historia, no tanto por el contenido o el formato tipo diario poco atrayente para mi gusto, sino por lo que significa para mí encontrarme con una persona (mujer, que en mi perspectiva es importante señalar) que escribe como forma de combatir su realidad y lidiar con su enfermedad, pintándose las uñas de mi color favorito y contando su experiencia de vida muy parecida a la mía.


Cuando leí este libro sabía que lo escribió Amaya pero me estaba leyendo a mí misma. Volvía a cada rato sobre ese sueño en el que estoy en mi habitación con el chico que me gusta y veo en mis pies el esmalte anaranjado. Todo es tan confuso en ese sueño, yo no veo la cara del amor de mi vida, pero sé que es él, así como es confuso que el esmalte que llevo puesto es de un color que ya no usaba porque se secó y era imposible pintarse, además de que solo me pintaba de color rojo y hacía ya bastante tiempo que no me pintaba las uñas por el constante rechazo a re-vivir las épocas en el hospital.


Califico con tres estrellas la narración de Amaya porque agradezco haberme encontrado con esta experiencia de resistencia, preserverancia y lucha para al fin encontrar que la vida está llena de colores, y que el color rojo -más allá de todo lo que simboliza- de alguna manera está estrechamente relacionado con la vida y la muerte. Para Amaya era esa esperanza de vida de que vencería el cáncer, para mí era la muerte constante de las transfusiones de sangre.


Ahora, cuatro años después de la lectura, sigo recordando el esmalte rojo y su victoria frente a los hospitales. Amaya escribió su final feliz y ahora me siento lista para escribir el mío, porque volví a pintarme las uñas, ya no de rojo, sino de un calcio transparente.

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