SALMO 66

 Soñé algo horrible.

Tuve un sueño mundano, que estaba hablando gente, haciendo algo, nada importante. Luego estaba en mi casa y estaba oscura, alguien me hablaba pero ahora no recuerdo qué me dijo. Salí de mi pieza y mi vista estaba como nublada y oscura, por esto no podía caminar bien, tenía vértigo, me tambaleaba. Y la pesadilla recurrente comenzó. La odio, no me gusta, siento 《esa》 presencia de nuevo. Me da escalofríos, se me eriza la piel, tengo un nudo en todo el cuerpo. Me desespera, no puedo dejar de sentirlo, parece demoníaco. Tomé impulso para irme y escapar de esta presencia que me asfixia en pesadillas, pero hizo algo que nunca antes había hecho: me jaló del pelo…

¡¡¡Me jaló del pelo!!!

Algo, alguien, agarró un mechón de mi cabeza desde el centro de mi cuero cabelludo, en la parte de atrás y sentí de forma nítida el tirón de pelo, me jaló la cabeza hacia atrás, de un tirón... ¡Ahora me acuerdo bien cómo empezó el sueño!

Estaba soñando con gente y estábamos en "La Casita", pero era mi casa. Y luego salí afuera no sé a buscar qué y cambié de localización, estaba anocheciendo. Me estoy acordando, a medida que estoy escribiendo esto, que estaba andando en auto por una avenida, no sé a dónde tenía que ir, pero doblé por una calle que no conozco y la avenida se bifurcó, doblé hacia la izquierda y la voz de un hombre me dijo que me equivoqué. Vi una señal que decía: "prohibido girar", asi que fui para una calle que decía "Prefectura" donde estaba tribunales o algo así y había un evento de recién recibidos de abogacía. Era una ciudad que se suponía que conocía, pero ni idea. Crucé volando y aparecieron mi hermano con mi mamá y mi hermana. Mi mamá estaba hablando con unas chicas y le dijo algo a mi hermano de que se quede a festejar la recibida, pero él se fue con mi hermana. Mi mamá le gritó algo que no me acuerdo mientras se reía y hablaba con las chicas, yo le dije que deje de gritar. Las chicas me miraron sin ninguna expresión en el rostro, nunca distingo los rostros de las personas en mis sueños.

Después, caminaba con mi mamá siguiendo a mis hermanos que se fueron hasta una zona verde empinada, llena de raíces gigantes de árboles. Mis hermanos hablaban entre ellos, alejados de mi mamá y de mí. Parecían mucho más altos los dos y ambos estaban vestidos de camisa blanca y pantalón rojo. Llegué a las raíces de los árboles que rodeaban toda la subida, me pareció hermoso el fondo de un sumidero que estaba en la plaza. Toqué las raíces gigantes de los árboles y tenían cabezas de hongos enormes, suaves y esponjosos, que se sacudían al tacto. Nunca estuve en este lugar. De la nada, pelotas de voley empezaron a caer de un árbol con el tronco lleno de raíces trenzadas y en lo alto había niños jugando. Les grité y les dije BASTA QUE ME VAN A MATAR, ME ESTÁN GOLPEANDO. Con una voz que no es mía y que escupí de forma grosera. Un niño con ropa de un club de fútbol me tiró una pelota en la cara, fuerte, y luego otra, y luego otra. Después me metí adentro del árbol trenzado, lo busqué, lo agarré de su remera y lo arrastré hacia abajo con bronca y comenzamos a golpearnos agresivamente. Yo me caí al piso, sentí todos los golpes. Luego el niño parecía derretirse y yo desaparecí en una neblina blanca. Y ahí es cuando sueño que salgo de mi habitación y la presencia que me visita a menudo en sueños vuelve a aparecer.

Esta vez me tocó, nunca antes me había tocado. Me dio mucho miedo. Me tiró del pelo firmemente y puedo sentir su toque en el centro de mi cabeza en este mismo instante, mientras escribo esto. Me asustó muchisímo, quería despertar de ese horrible sueño pero no pude. Me jaló el pelo y me soltó, como molestándome. Me fui corriendo, atiné a bajar las escaleras, pero su presencia la llevaba encima. No podía coordinar los pasos para bajar los escalones, me quería ir y no me dejaba, me sentía atrapada. Me tiré de cabeza hacia los escalones, necesitaba huir inmediatamente. Me tiré de cabeza a la oscuridad y sentí que giraba en un agujero infinito, ahogándome, perdiéndome. Veía todo negro, la oscuridad me oprimía, hasta que oré a Dios. Le grité DIOS AYUDAME, SACAME DE ACÁ DIOS. GRACIAS DIOS TE AMO. Y él lo hizo al instante que lo llamé. Apenas comenzaba a pronunciar su nombre, sentí gozo en mi cuerpo, cosquillas en mi pecho y paz. La presencia oscura se fue y un brillo blanco y resplandeciente enjuagó todo el negro. Sentí que estaba acostada en la cama mientras le hablaba a Dios que me ayude, pero aún no podía despertar. Seguía soñando. Él me sacó de allí pero el sueño continuó con mi ojo derecho tapado con un octágono blanco, brillante, que me tapaba la mayor parte de mi vista.Yo, con los ojos bien abiertos, vi que estaba acostada en la cama y la luz de mi habitación prendida. Me quería levantar para sentarme pero mi cuerpo estaba muy pesado y no podía ver nada. Vi una silueta en el octágono brillante y supe que era Dios protegiéndome en la puerta de mi habitación. Le agradecí con el corazón inflado. LO AMO y sé que él me ama. Pero me comencé a desesperar cuando ese octágono seguía en mi ojo aún con los ojos cerrados, y comencé a preguntarle: ¿Dios cuál es mi camino? Decime, ¿cuál es mi camino? Pero hubo silencio. Le pregunté "¿cuál es mi misión en esta vida? Guiame, Dios, haceme sabia para recorrer tu camino Señor, decime qué tengo que hacer y te entrego todo de mí. Todo lo mío es tuyo." Dios no contestó pero estaré atenta a todas sus señales.

Me senté en mi cama y el octágono seguía en mi ojo derecho acaparando toda mi visión. Logré con mucha dificultad bajar de la cama, todavía había una presencia que no me dejaba irme porque Dios ya no estaba. Se fue. Salí de mi habitación con el celular en la mano. Quería hablar con alguien, no me acuerdo con quién. Bajé las escaleras como pude con mi poca visión. Me empecé a asustar porque creí que el sueño ya había pasado y empecé a llamar a mi mamá con la voz apagada. En estas pesadillas recurrentes, no puedo gritar.Llegué a la parte de abajo de mi casa –era mi casa– y estaban todas las luces apagadas. Traté de prender las luces para sacarme una foto con mi celular y ver qué tenía en el ojo a pesar de no tener dolor ni comezón en él. Noté a través de las ventanas que había gente en la calle, celebrando, pasandola bien, aunque no me gustaba que estuvieran tan cerca de mi casa. Algo raro hay en esa casa que no es mi casa. Agarré el celular como si tuviera un espejo frente a mi rostro y ¡me vi! Es la primera vez que me veo a mi misma en un sueño. Y era yo, tal cual, pero con el pelo lacio, sin mis rulos, con la cara un poco alargada, la piel limpia, sin pecas, y los ojos marrones oscuros brillantes. Era yo, nunca me vi a mi misma en mis sueños. Tenía la misma cara que en la foto que me saqué en el día de maquillaje entre amigas de Mary Kay, como referencia.

Me veía en el espejo y noté una sensación de rareza. Era yo pero había algo diferente en mí, no logré decifrar qué. Me di cuenta que el octágono desapareció de mi visión y me alegré enormemente, pero con ese jolgorio lo traje de vuelta y no logré ver absolutamente nada en ambos ojos. Con preocupación y casi llorando, fui a la pieza de mi mamá y la desperté.

Mamá mamá llevame al médico, no veo nada.

Mi mamá no era mi mamá. Podía ver de forma muy reducida que era una chica con pelo negro, flaca, con piel trigueña y pelos que pinchan en las piernas. Tenía la misma voz que mi mamá. Me acosté al lado de ella en la cama, algo más pasaba en el sueño antes de eso que ya no recuerdo. Pero la chica que se hacía pasar por mi madre me jodía con que me llevaría al médico como es costumbre, y le dije que no veía bien, y le comenté que creía que era desprendimiento de retina y que no era un sueño, que me quedé ciega de verdad. De alguna forma lo acepté y el miedo se me fue en el instante. Acepté que jamás iba a volver a ver normal de nuevo y mientras pensaba en cómo los médicos me operarían el ojo, 《mi mamá》se sentó al lado mío mientras yo seguía acostada y era ella realmente, mi madre  con una blusa blanca y el pelo bien negro, ,un poco más joven, y me dijo algo como "Ay nena ¿qué más te duele?, ¿tenes hormigueo en las piernas? Eso es tu nervio musco-esquelético que... "

Ahora recuerdo que antes de irme a dormir me dolía la espalda por los riñones. O no sé si me dolía en el sueño. No sé. Pero mi verdadera mamá me dijo esa palabra, nervio muscoesquelético y me dijo algo como yo te dije que te tenías que hacer ver, y yo me molesté porque siempre me insiste que vaya al médico y en ese momento una de sus manos tenía una uña muy larga y afilada que me apuñala en el centro del estómago y me despertó de un zamarreo.

Bueno, no me apuñaló con la uña. Me tocó, por segunda vez en el mismo sueño me tocaron. Sentí específicamente cómo la uña se hundía en mi panza. Pero no fue agresivo ni doloroso, es como cuando alguien te hace puc o te da un toque juguetón. Esta 《bruja》 puso su uña en mi panza y sentí nítidamente su tacto. Me desperté sin poder creer lo que soñé y en este mismo momento no puedo creer que me haya acordado de todo esto de forma tan detallada. Fue una de las peores pesadillas o parálisis del sueño que tuve.

Escribo esto en el celular porque no tenía ganas de levantarme a buscar un cuaderno y prender la luz. Estoy escuchando música para dormir y pienso en cómo esa última parte del sueño es una clara señal de una bruja en mi vida. La uña de bruja tocándome la panza donde regurjito todos los dias y tengo eructos, mi mamá, el jalón de pelo... Dios que viene a ayudarme. No vi bien la hora en la que me desperté pero eran aproximadamente las dos de la mañana. Ya son las tres.

A partir de hoy oraré todos los días antes de dormir y comenzaré a limpiar mis energías de las brujerías de esta familia. No creo que mi madre sea la bruja, para mi la usan a ella de medio.

Me acosté a dormir pensando en cómo escribir Mamá Dracul y creo que luego de este sueño voy a poder definir la trama.

¿Qué significó todo este sueño?

Ahora me acuerdo que durante el sueño, mientras me levantaba de la cama para escapar, estaba hablando con alguien o viendo un video del tarot y el numero 66 apareció. Yo festejé porque yo sabía que ese era mi número de la suerte o de algo positivo. Cuando salí de mi habitación huyendo del demonio pensé en el 666 y traté de no hacerlo, pero volví a pensar en el número 666 sin quererlo y en ese momento exacto es cuando apareció esta presencia horrible que suele visitarme en sueños.



Escrito en Enero de 2026. Publicado en Substack en febrero

Egle Nazarena

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